Cinco triunfos de seis partidos disputados y un saldo de goles de + 9, producto de 14 tantos a favor y nada más que cinco en contra. Los quince puntos conquistados, por otra parte, le dan el segundo lugar del Clausura y a una unidad de la bomba del momento, el River Plate de Juan Ramón Carrasco.
Repasando la tabla de posiciones, los números de Nacional son muy buenos y tienen el aire suficiente como para no preocuparse demasiado por el invicto que se perdió en la quinta fecha ante Miramar Misiones.
Asimismo, en gran parte de los cotejos disputados hasta ahora, si algo caracterizó al tricolor fue su actitud agresiva, su pose de equipo grande y también la solidaridad de todos sus hombres.
Sin embargo, el sacudón del duelo con los cebritas, sumado a lo que pasó en Rio de Janeiro ante Flamengo por la Copa Libertadores, no hizo otra cosa que confirmar que a los muchachos de Gerardo Pelusso les cuesta una barbaridad afirmarse en el fondo y, especialmente, tener la adecuada generación de juego para no depender casi en forma exclusiva del poder de ataque del 'Chengue' Morales.
Esos aspectos, vale remarcarlo, fueron casi una constante desde el comienzo del año. Porque no puede olvidarse, por ejemplo, que Fénix lo tuvo a mal traer la tarde-noche del Parque Central en el partido que lo puso al día en el Clausura y que de no haber tenido una delantera tan fructífera y un arquero tan despierto no hubiese llegado invicto hasta la quinta fecha.
Hay, también, algunos elementos que llaman la atención y que en Nacional se han convertido casi en males endémicos. El que rompe los ojos es el caso de Adrián Romero: convertido en uno de los mejores zagueros que ha tenido el tricolor desde hace varios años suele jugar de lateral. De esa forma, por regla general, terminan afectándose dos zonas.
En fin, quedan claro que los números lo están sosteniendo. De la misma forma que precisa mejorar para que el aire de esas cifras no se agote.
Nacional
3-1
Con Wanderers, en el Viera (segunda fecha) empezó su Clausura.
Ese día el tricolor tuvo un gran juego colectivo y mejores individualidades. Anotó golazos y se adueñó del partido pese a que el bohemio le había planteado algunas complicaciones en el primer tiempo. Empero, la mejor figura de su rival, aquella tarde, fue el arquero Sergio Martínez, quien evitó varias conquistas.
3-1
El partido atrasado de la primera fecha con Fénix fue en el Parque.
Nacional tuvo un ataque feroz y generó varias oportunidades. Convirtió tres tantos y ocultó así los gruesos errores defensivos que tuvo en su retaguardia. El equipo albivioleta llegó tantas o más veces que el ataque tricolor, razón por la cual hubo una fuerte autocrítica del cuerpo técnico y de todo el plantel.
4-0
Paliza en el Parque Central a Defensor Sp. por la tercera fecha.
Tal como lo había anunciado su entrenador Gerardo Pelusso, Nacional jugó el cotejo ante los violetas como si fuera una final y de esa forma aplastó futbolística y anímicamente a un Defensor Sporting que jamás pudo plantar bandera. Los dos Morales (Óscar y Richard) tuvieron una superlativa influencia en el duelo.
1-0
En el Nasazzi le ganó a Bella Vista con un gol de penal.
Ovación confirmó con imágenes de la jugada que el penal a Richard Morales existió, pero por encima de la polémica que perduró, lo que dejó el duelo en el Nasazzi es que el equipo de Gerardo Pelusso no funcionó en forma colectiva, sufrió las consecuencias del desgaste de la doble actividad y ganó gracias al descontrol papal.
1-2
El invicto murió en el Parque Central ante Miramar Misiones.
El equipo cayó de la peor manera posible, al menos para el sentimiento del hincha, porque por encima de la falta de ideas para llegar al área rival (abuso del pelotazo frontal), lo que faltó fue entrega. Sin la adecuada generación de juego en el mediocampo, lo de Nacional fue todo anunciado y confuso. Perdió bien.
2-1
En el Centenario falló en la definición y venció con lo justo a Juventud.
Salvó el examen de volver a la senda de la victoria con justicia, pero no consiguió aprobar el examen del rendimiento. Generó muchas oportunidades de gol, las que desperdició por mala definición, y otra vez sufrió enormes problemas en la retaguardia. El equipo de Las Piedras pudo haberle empatado el partido.