Por Manoel Castanho
3 Jun 2020
Diferentes
Miradas

Es fácil actuar cuando algunos descargan su bronca en twitter; pero no se hace lo mismo con quienes provocan la situación o con quienes visten otra camiseta.

El día 31 de mayo El País publicó una nota [1] acerca de una investigación contra siete hinchas de Nacional, referente a hechos sucedidos el 21 de noviembre del año pasado por ocasión del partido contra Defensor Sporting por la fecha 13 del torneo Clausura. Revisemos los hechos.

El Decano visitaba a los violetas buscando sostener una ventaja de un punto en el torneo Clausura y dos en la tabla anual sobre el clásico rival. Eran jornadas decisivas para el campeonato. Nacional fue bastante más en la primera parte, abriendo ventaja con gol de Felipe Carballo, pero Defensor obtuvo el empate aun antes del descanso y tenía las mejores oportunidades durante el segundo tiempo. En el minuto 79 vino la incidencia clave del partido (link [2], minuto 4:43). El zaguero Mauricio Gómez cometió un clarísimo penal agarrando la camiseta de Thiago Vecino. “Siga siga”, ordenó el árbitro Pablo Giménez – y en el contragolpe de Defensor, Cardacio cometió una falta que le costó la tarjeta roja. Quiso el destino que el mismo Mauricio Gómez fuera el encargado de convertirla en gol y venció Defensor por 2 a 1. Para el autor de la nota de El País [1], Eduardo Barreneche, fue “una jugada dudosa en el área de Defensor”. Para el comentarista [2], un claro error de Giménez.

Muchos hinchas expresaron su rabia en las redes sociales con términos bastante fuertes y el relator Javier Moreira también lo hizo en su transmisión del partido. La Asociación Uruguaya de Árbitros de Fútbol (Audaf) presentó una denuncia penal. El 06 de marzo se realizó la audiencia [3]; el relator y otros seis parciales tricolores fueron formalizados por “instigación pública a delinquir”. Enseguida, la nota trae cada uno de los comentarios que llevaron a dicha investigación y, finalmente, habla del acuerdo entre Javier Moreira y cinco árbitros (no aparecen los nombres) que se sintieron agraviados por los dichos del relator.

Como institución, Nacional reaccionó antes del partido contra Defensor. Porque en el clásico también hubo un clarísimo error que incidió en el resultado. “El tricolor mantuvo su ventaja en el Clausura y la Anual en un partido marcado por un penal no cobrado a Pablo García”, publicó El Observador [4]. En otras palabras: el error arbitral en el partido contra Defensor no era el primero. El error de Leodán González en el clásico, tampoco. Fueron varios errores – y esto despertó la impaciencia desde el lado de Nacional. Algo que, si bien no justifica el comportamiento de los hinchas, ayuda a explicar dicha situación, porque los que acumularon errores a lo largo de todo el año no tuvieron nada mínimamente parecido a una sanción.

Dicha situación puede ser vista por muchos lados. Empecemos desde el periodismo: en su nota, Barreneche se refiere a los hinchas de Nacional como barrabravas, aunque la nota [3] informa que no tenían antecedentes penales, ni se encontraban inhabilitados para el ingreso a espectáculos deportivos. Uno puede discutir si era necesario publicar los comentarios – entiendo que no, pero comprendo los que argumentan lo contrario. Pero si estas mismas personas llevaran una camiseta distinta, ¿serían tratadas igual? Tengo razones para creer que no. Incluso porque asesinatos como el de Pablo Montiel, en 2016, o de Lucas Langhain (muchas notas de prensa no traen siquiera su nombre), luego de que Nacional obtuviera el título uruguayo de 2019, no tuvieron ni la mitad de la indignación que hubo por el asesinato de Hernán Fioritto, ni la cantidad de páginas en la prensa, ni abanderados como Georgina Mayo...

Desde el punto de vista de la investigación, no es necesario moverse de una silla para investigar comentarios de twitter. Sin embargo, sucedieron cosas bastante más graves que no fueron investigadas. ¿O alguien sabe quien pintó “Si siguen robando van a morir todos” en la sede de AUF? Ahí es necesario un esfuerzo más grande para investigar, y capaz que uno se encuentra con gente peligrosa de verdad y no con unos que escribían en twitter.

Un tercer punto es que Marcelo de León tuvo su casa robada cuando estaba ausente y pintaron “Bolso” adentro. Nadie sabe quienes fueron los autores del delito. Se paró el fútbol por esto y se puso como motivo las amenazas de muerte que recibió a través de las redes sociales (en este caso no hubo un periodista para publicar los tweets). Sin embargo, cuando 40 hinchas de Peñarol con tambores protestaron en la puerta de su casa, esto fue una “protesta amistosa” [5].

Y si vamos a hablar de los árbitros… desde 2017 a Peñarol lo llevaron de la mano. En 2018 la final se decidió por un error arbitral. En 2019 dicha situación fue llevada al absurdo y Nacional se levantó contra esto. Las declaraciones del presidente eran vistas como algo fuera de lugar; sin embargo, en 2016 sucedió algo interesante, para decir lo mínimo. Los manyas, tras un partido contra Wanderers, se quejaban de que no había garantías y solicitaban la remoción de la Comisión Técnica del Colegio de Árbitros. La sede de AUDAF fue pintada, horas después del partido, con las siguientes palabras: “Dejen de robar a Peñarol, hay balas para todos”; y también lo fue la de AUF: “Si siguen robando van a morir todos” [9]. El mismo Marcelo de León habló en la prensa. No hubo un comunicado de AUDAF, pero ante tan gentil argumento se entendió que era mejor tener los cambios que las balas y así llegó Darío Ubríaco a su cargo [10].

Finalmente, en un país peñarolizado todo está permitido en una vereda, pero causa escándalo cuando ocurre en la otra. Durante 20 años se cantó canciones de muerte en una tribuna, y nadie (excepto alguno como Leonardo Haberkorn) dijo una palabra. En la otra tribuna se cansaron de esto, igualaron el lamentable comportamiento y en este momento toda la prensa se rasgó las vestiduras – y algún medio tuvo el descaro de publicar la letra de estas canciones, por si hacía falta que alguien las aprendiera.

Nada de esto es nuevo. En los links [6], [7] y [8] el lector puede profundizar en el tema y encontrar múltiples ejemplos de lo que acá se está diciendo. Ejemplos que demuestran, con abundancia de evidencias, que tal comportamiento – sea por parte de la prensa o de los dirigentes arbitrales – no es nuevo, ni tampoco representa un hecho aislado. Javier Moreira y otros seis hinchas tricolores pagan por lo que hicieron – pero pagan dos veces (me refiero a la exposición pública) porque son de Nacional. Si defendieran otros colores, me arriesgo a decir, no hubieran sido formalizados.

Manoel Castanho
Foto: Alejandro Aparicio

Lista de Links

[1] https://www.elpais.com.uy/informacion/judiciales/barras-tricolores-redes-sociales-hay-prender-fuego-auf.html [2] https://www.youtube.com/watch?v=I0XgNZ53Iw0 [3] https://www.elpais.com.uy/informacion/judiciales/seis-hinchas-nacional-formalizados-amenazar-arbitros-autoridades-auf.html [4] https://www.elobservador.com.uy/nota/nacional-y-penarol-en-un-clasico-que-define-mucho-20191117154344 [5] https://twitter.com/bassorelli/status/1197944434874355718 [6] http://www.decano.com/columnas/7867/comunicados-jueces-errores-el-borracho-y-defensor [7] http://www.decano.com/columnas/7259/balas-paratodos [8] http://www.decano.com/columnas/7945/la-muerte-en-la-fiesta [9] https://www.ovaciondigital.com.uy/pintadas-amenazas-sede-auf-audaf.html [10] https://www.ovaciondigital.com.uy/futbol/nuevo-colegio-auf-hara-cambios-final-temporada.ht


Manoel Castanho

Nacido en Rio de Janeiro, Manoel Castanho es periodista graduado por la Universidade de Brasilia. Hincha de Nacional por iniciativa propia desde los 10 años de edad, aprendió a amar la rica historia del club y estudia todo lo que cae en su mano para conocerla mejor. Su único vínculo con Uruguay es el amor por Nacional y gracias a esto tiene dos millones de amigos.





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