| Share Alegría. Éste es el sentimiento del regreso de la actividad futbolística local. Vuelve el campeón a pisar un escenario y lo hace precisamente contra el único rival que pudo pelear el título en la última temporada (y que no fue subcampeón). Y después de una jornada con empate en dos goles, digo a modo de conclusión: TODO IGUAL.
Sí, porque además del empate que dejó un punto para cada equipo, está también el hecho de que las dos hinchadas protestan por el segundo gol del rival, unos diciendo que no fue penal, otros alegando toque de mano de Bueno. ¿Y qué nos cuenta la prensa?
En una cosa todos coinciden: que Silvera cometió muchos errores. Y si puedo agregar algo, nadie dice una palabra sobre la posible infracción de Bueno. Hasta ahí, todos los medios de acuerdo. ¿Y las demás incidencias?
Los “mandapresos”
Algunos medios “expulsaron” a jugadores de Nacional. Fue el caso de Cristian Núñez y Adrián Romero, quienes vieron la amarilla por entradas duras. Los medios dijeron esto:
• Núñez "limpió" a Rolan de atrás y con la amarilla la sacó barata; otro tanto sucedió con Romero cuando le entró feo y abajo a Hernández. (Ovación) • Debió expulsar a Christian Núñez por infracción sobre Rolan a los 13 minutos; el de Defensor Sporting se retiró lesionado. El árbitro mostró amarilla; Debió expulsar a Adrián Romero por una plancha a Hernández. Mostró amarilla. (Observador)
• (…) ingresó Puppo decidido a encarar al Pichón, quien jugaba con pierna cambiada y una amarilla bien sacada a cuestas. (Montevideo Portal)
Algunos medios también “expulsaron” a Gonzalo Bueno tras el festejo de su gol. “Debió expulsar a Bueno porque festejó su gol con gestos a la tribuna de Defensor Sporting” (Observador). El propio Bueno reconoció que actuó mal: “En la misma línea fueron las declaraciones de Gonzalo Bueno, quien admitió su error cuando festejó el gol del empate, ‘algo que pudo haberme costado la expulsión’". (Montevideo Portal)
Ramón Arias pegó a Gonzalo Bueno. Ya tenía amarilla. ¿Quién tuvo la coherencia de pedir la tarjeta roja? Ovación: “lo mismo ocurrió con Arias, que le entró duro a Bueno y lo hizo volar por el aire”. Observador hizo el “siga, siga”, mientras el Montevideo Portal mencionó la patada pero tampoco pidió tarjeta. Diferencia de criterio, así nomás.
El expulsado
El único jugador expulsado de la tarde fue Navarro. Ya tenía amarilla, se levantó la camiseta para festejar el gol, recibió la segunda amarilla, roja. Dos medios opinaron que estuvo bien expulsado y tres lo lamentaron con la palabra “increíblemente”:
• Unos minutos antes había expulsado bien a Álvaro Navarro (Observador);
• Increíblemente, el “Chino” se pasó la camiseta por arriba del cuello y, como ya tenía amarilla, fue expulsado (La República);
• Terminó siendo bien expulsado por Silvera (Quenonino);
• Pero increíblemente el delantero Violeta se sacó la camiseta en su festejo y se fue expulsado (también de Quenonino);
• Increíblemente en el festejo Navarro se levantó su camiseta y vio la roja, por doble amonestación (Cambio de Frente).
Pero yo tengo otra idea sobre el caso.
Penal que no fue
Roberto Silvera incidió directamente en el resultado cuando cobró un penal a favor de Defensor (el penal fue convertido en gol). Todos los medios dicen que la jugada ocurrió fuera del área, excepto uno: La República. “Pablo Álvarez le cometió penal a Gastón Silva, quien había ingresado por el lesionado Arias, y Álvaro Navarro lo cambió por gol”.
Para ellos todo lícito, pero la verdad no fue así. Los demás dijeron esto:
• El penal para Defensor Sporting fue una infracción fuera del área (Observador);
• Silvera sancionó penal y fue un error porque la infracción tuvo lugar fuera del área (Cambio de Frente);
• La falta existió pero era tiro libre, no penal, aunque Silvera otorgó la pena máxima (Montevideo Portal);
• El foul de Álvarez a Silva fue casi encima, pero sobre la raya del área: no era penal, aunque eso se vio por TV, no en la cancha. (Ovación)
No fue por acaso que puse por último las palabras de Ovación. ¿Es realmente verdad que esto solamente se vio por TV? Quien nos responde, y lo hace de manera brillante, es Quenonino: “Falta que fue afuera del área, indicación que incluso le dio uno de sus asistentes al árbitro central, quien la desestimó”.
Basado en estas observaciones, hago una formulación. Obviamente puedo estar equivocado. Para mí, al ser avisado por el asistente, Silvera se dio cuenta de que la pifió; pero no queriendo perder la autoridad, igual hizo cobrar el penal y buscó “compensar” esto con el excesivo rigor hacia el festejo del jugador violeta.
Penal no cobrado
Dejando atrás esta incidencia, hubo un penal no cobrado contra Cristian Núñez. “Sí pareció penal la jugada donde Puppo desestabilizó de atrás a Núñez en el área locataria”, escribió Ovación; “Poco tiempo después, y tras un penal a favor de Nacional, sobre Cristian Núñez, que no cobró el juez, llegó el empate”, publicó Cambio de Frente.
El Observador hizo algo particularmente lamentable. Publicó una lista con los errores de Roberto Silvera - fueron cinco, tres de ellos contra Defensor (increíblemente, dirían los diarios). Los otros dos fueron, obviamente el penal cobrado y éste: “Nacional reclama un penal sobre Núñez, cuando el lateral cayó en el área”. O sea: Observador publica como si fuera un error; pero no lo reconoce como un error, sino que “Nacional reclama”.
El gol de Bueno
Ningún medio de prensa lo dijo. Pero en internet, hinchas de Defensor protestan diciendo que el segundo gol de Nacional tuvo un toque de mano de Gonzalo Bueno. El toque, viendo el replay, me parece que existe. La jugada es interpretativa desde la intención.
Pero hagamos un ejercicio de razonamiento y supongamos que el gol sea ilegal. Aun así quedan un penal mal cobrado y otro no cobrado que resultan claras interferencias en el resultado – ambas en contra de Nacional.
Todo igual
Ahora sí, ¿por qué puse “todo igual” como título de esta nota? No fue solamente por el empate. Fue porque todo empieza igual que en la última temporada. Empatando su primer partido luego de estar perdiendo y con errores arbitrales en su contra.
Por el Apertura 2011 el rival del debut era River; Richard Porta anotó un gol invalidado; y River Plate anotó un gol donde la jugada arranca en offside. Así y todo, La República tuvo el descaramiento de decir que Vázquez “como siempre, favoreció al cuadro grande”. Últimas Noticias escribió una semana después: “En la fecha anterior la queja fue tras un gol mal anulado a Porta por un inexistente fuera de juego”.
Pero esto fue apenas la fecha 1. Porque en la fecha 2 los árbitros se equivocaron contra el mismo rival que ayer. Daniel Fedorczuk expulsó a Medina, dejó de señalar un penal y evitó una roja para Fleurquin.
Además… esto de cobrar penal por una falta que ocurrió fuera del área también no es nuevo. En el Apertura 2011 pasó en la fecha 4, cuando Jadson agarra un delantero fuera del área (nota: el delantero partió en offside), el hombre cae dentro y el entonces número 1 del referato uruguayo cobró penal. Era el 1-0 de Racing, que finalmente perdió por 3 a 2.
Definitivamente: TODO IGUAL.
En la otra vereda
Cuando escribo estas líneas, Peñarol acaba de ser derrotado por Fénix por 4 a 3. Hubo un error que incidió en el resultado, aunque finalmente el beneficiado (Peñarol, ¡vaya casualidad!) terminó perdiendo.
Informa el Portal Montevideo: Novick dijo que "de esa alegría a pasar a que nos empaten enseguida, fue como que se iba todo", y sobre la jugada previa al 1-1 explicó que la protesta se debió a que "el línea nos dio el lateral a nosotros, apenas vio que sacaron bajó la bandera enseguida y estábamos muy calientes". Ferdorczuk, equivocadamente, corrigió al asistente, dio el saque para los carboneros y terminó en el primer tanto de Jorge Zambrana.
O sea: precisamente cuando el súper equipo iba perdiendo, un error arbitral permitió que se llegara al empate, y este empate se convertía en victoria (3-1), hasta que empezó la reacción de Fénix para finalmente ganar el partido. Sí, los árbitros se equivocan, son humanos. Pero… ¿siempre se equivocan a favor del mismo lado cuando vienen las difíciles?
¿Clásico?
A modo de broma, muchos de los hinchas de Nacional se refieren al partido contra Peñarol como “ex clásico”. Esto tomó fuerza cuando, entre 2001 y 2004, Nacional y Danubio definieron tres veces el campeonato uruguayo. Dejo para lectura algo que publicó Ovación:
“Más allá de lo estadístico, donde la supremacía tricolor -y en finales- es innegable, desde hace tiempo Defensor Sporting-Nacional es un partido aparte en el ámbito del fútbol uruguayo. Cierto, por un tema de convocatoria, no es un clásico; pero tampoco es un partido fácil”.
Por un tema de historia – y obviamente de tamaño de hinchadas – el clásico es con Peñarol. Pero aunque no tiene la misma convocatoria, el rival presente de Nacional es Defensor. Bolsos y tuertos estuvieron en cuatro de las últimas cinco finales (o semifinales, si nos ponemos exquisitos) y se encontraron en tres de ellas.
Los “vrutos” de la semana
Antes de publicar el campeón, aplaudo la actitud de un compañero de profesión. Durante la semana escribí a Claudio Gezzio, de Últimas Noticias, sobre un error (geográfico) que había en una nota suya. Respondió el periodista: “Efectivamente estimado Manoel. Es un error muy grave que no me puedo permitir como profesional”. Errores suceden a todos. Él tuvo la grandeza de reconocerlo – lo que es particularmente digno de apreciación cuando vemos medios que niegan sus errores y en cima los defienden. Va mi homenaje a un profesional que seguramente seguirá creciendo.
Ahora sí, el “vruto” campeón de esta semana es Ovación. Se lee aquí: http://migre.me/as8PK.
“(…) violetas y tricolores empataron con la incidencia de un par de factores que parecieron gravitantes:
1) El mediocampo tricolor no tuvo gran poder de recuperación de pelota, pero la apuesta del 4-3-3 del "Chavo" hizo que el ataque -con la velocidad de Luna y Bueno- fuera casi imbancable. 2) El fondo violeta ganó poco en el juego de alto y, ya jugando con 10 por la roja a Navarro, el ingreso de Taborda terminó de complicarle el panorama. 3) El fondo tricolor tuvo problemas cuando el rival encaró por abajo al "Hueso", no sólo en la jugada del gol de Hernández”.
Ahora resulta que “un par” son tres. Impecable.
Manoel Castanho (Periodista)
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