Banner
Washington González Imprimir Enviar a un amigo
Escrito por Recibimos y publicamos   
Viernes 27 de Enero de 2012 09:34
Share

Su personalidad. No es fácil encontrar palabras para describir como era la personalidad del jugador  Washington Gonzalez. El Floridense vivía su “mundo”, su trayectoria está marcada con más enemigos que amigos. Era rebelde, tenía sus principios y se amarró a ellos, encaró la vida como una batalla y ello le costó que le pasaron varias facturas, entre ellas perderse el Mundial luego de tener diferencias con parte de la hinchada tricolor en 1984.

Fue un muchacho de pocas palabras, el fútbol era su trabajo, su sustento y listo. Lejos estaba importarle las cámaras, las fotos o la fama.  

Siempre recuerdo que aquella noche del gran triunfo, cuando en el Hotel Takanawa Prince era un loco circo de euforia y alegría, lo encontré a él sólo en un rincón, caminando como un alienado pasajero del silencio. Sin sonrisas, alejado de la fiesta, metido en su mundo de soledad”, decía un periodista.

Hace aproximadamente un cuarto de siglo desapareció repentinamente de nuestro país. Se fue a Australia donde se supo que trabaja en la semana en la construcción y que los fines de semana defendía un club en la tierra de los canguros. Fue uno de esos jugadores que dejaron un hueco imposible de olvidar. ¡Quién no desearía volver a tenerlo para agradecerle todo lo brindado a nuestra enseña alba!


w.gonzalez80Como futbolista

Quienes pasamos los treinta, recordamos a aquel excelente marcador de punta izquierdo que manejaba ambas piernas a la perfección. Aguerrido en la marca, de buena subida y que llegaba al gol.

Fue Campeón Sudámericano Juvenil y Campeón Uruguayo con Defensor en 1976. En 1980 pasa a Nacional por pedido y recomendación de Juan Martin Mujica, donde ganó muchos títulos. Llegó a la titularidad desde aquel 1980 hasta su ida en el complicado 1984. Marcaba , se elevaba bien y le pegaba de gran forma a la globa. Fue capitán de Nacional y quedó envuelto en aquel problema con Victorino en 1981. “Creo que se la ligó de reflejo” comentó años más tarde Rodolfo Sienra.

Una hepatitis lo sacó del Mundialito 80 con la Celeste, pero los médicos de Nacional en forma milagrosa lo recuperaron para jugar en Tokio la final Intercontinental en febrero de 1981.

Llegó al capitanato en 1981. Anota dos goles clásicos. El 3 de noviembre de 1982 por la Copa Uruguaya, perdíamos 1 a 0 pero a falta de un minuto empata el cotejo. A los pocos meses, el 30 de abril de 1983  por la Copa “Artigas” a estadio lleno, Nacional y Peñarol empataban en arduo y accidentado match (aquel de la trompada de Aguirregaray a Morena), ya en el alargue, a 3 minutos del final, otra vez un tiro libre de Washington deja sin asunto al meta carbonero Gustavo Fernández para darle el título y una vuelta clásica más al bolso.

 

wash gol

En 1984 juega su último partido en Nacional, justo el mismo día que Juan Martín Mujica deja el bolso. Fue un accidentado cotejo ante Bella Vista cuando González discutió a la salida con parte de la parcialidad tricolor.


Hubo un acuerdo económico y quedó libre, terminando así su pasaje exitoso y problemático en la Institución de los Céspedes.

Rodolfo Sienra Roosen, Presidente de Nacional un año después escribió en su libro: “... era evidente que se trataba de un jugador, que al margen de sus condiciones técnicas, no “entraba” y no sabía liderar el grupo. Además luego de una serie de partidos bajos, se reclamaba su sustitución. En medio de los problemas de convivencia interna, uno de los más conflictivos era él”.

Con Uruguay también fue campeón de América en 1983 jugando todos los partidos, era numero puesto para el Mundial de México 86, pero Omar Borrás lo borró de un día para otro.

Se fue a Racing de Argentina, donde asciende con la blanquiceleste, pero tuvo problemas con el técnico y  pasó a Platense, hasta que decidió irse del país y recalar en Australia donde defendió al equipo de Melita.

En una noche fría de 2011 encontré por primera vez a Juan Martin Mujica. Al preguntarle cual había sido el jugador clave de su exitoso pasaje en Nacional y no dudó al responder “Washington Gonzalez”.

Tenía confianza en él porque lo conocía como jugador en Defensor. Fue un excelente marcador que también iba muy bien arriba. Fue uno de los que más les costó adaptarse a nuestra táctica porque él venía de un sistema donde se marca a la pelota y nosotros queríamos  que se marcara al hombre…” Juan Martín Mujica al diario “El Día” , agosto de 1980.-



Raul Ruppel.-