Por Ernesto Flores
18 Abr 2020
#LaHistoriaNoSeMancha

Así comienza el Himno del Centenario, haciendo referencia a tres de los muchos nombres con que se conoce y designa al Club Nacional de Football.

El origen de los dos primeros es fácilmente identificable; uno se refiere directamente al nombre de la institución y el otro alude a los colores del uniforme, el tercero pareciera necesitar de una explicación.

En la mañana del viernes 17 de abril, durante la sección de deportes del programa conducido por Valeria Superchi -en uso de licencia-, Aldo Silva, Gabriel Pereyra y Sergio Silvestri se hizo referencia a los comentarios –hechos desde la más absoluta ignorancia- de Diego Forlán, sobre el emparejamiento entre Nacional con River y Peñarol con Boca. En la desesperación que tiene el aurinegro por asimilarse al xeneixe, sienten la necesidad de buscar relación entre el equipo “millonario” y Nacional –olvidando una historia que, no solo desmiente, sino que prueba que tricolores y bosteros tienen una unión ancestral- y para eso recurren, cada tanto, a una supuesta similitud entre “millonario” y “bolsilludo”, pretendiendo que ambas denominaciones hacen referencia a un origen social elevado de ambos clubes, pero le erran por partida doble. River Plate tiene su origen en el barrio de La Boca, al igual que su rival de siempre, y ambos reconocen su origen pobre y genovés. De hecho, River toma los colores de su camiseta de la bandera de Génova.

El apodo de “millonario”, le viene de una serie de contrataciones que realizaran sus dirigentes en la década del treinta, con los inicios del profesionalismo.

Nacional fue fundado por una veintena de gurises –recordemos que las edades de los fundadores oscilaban entre los 16 y los 21 años- que, por supuesto, carecían de recursos. A decir de su primer presidente, Sebastián Puppo “no nació en cuna de oro, nació en cuna de pobreza franciscana, no teníamos libro de actas ni sede social y su comisión directiva se reunía en cualesquier esquina de las calles de Montevideo o en alguna trastienda de algún café de ínfima categoría”.

El primer uniforme del primer club criollo de América fue rojo, con cuello y bocamanga azul, tomando el diseño del poncho patrio. Dado que las camisetas rojas se desteñían, se cambia el uniforme, a propuesta de Miguel Nébel, en Asamblea del 24 de marzo de 1902, a “pantalón azul, faja roja, camisa blanca con una banderita o bolsillo tricolor”. Ahí nace el apodo de “bolsilludos”, por ese elemento que, meses después, se completaría –esta vez a propuesta de Ernesto Caprario- con “una banderita con las iniciales C. N de F. que debe colocarse sobre el bolsillo de la camisa”.

Esta es la explicación, y no otra, del origen del apodo de “bolsilludos”. Preocupa que gente encargada de la información nacional, al frente del informativo más escuchado del país, actúe con tamaña irresponsabilidad, porque en el periodismo, el no confirmar y cotejar información, sabiendo el rol que se ocupa en el entramado social, es un acto de irresponsabilidad, no importa el relevamiento o alcance de la noticia.

Ernesto Flores

Fotos: CdF, El Gráfico, Boca Jrs. y CHyE de Nacional.






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